En la mañana de este martes 4 de diciembre, el megacolegio IED Villas de San Pablo, ubicado en Barranquilla, se vio obligado a suspender sus clases tras recibir amenazas dirigidas a una de sus docentes. Inicialmente, se especulaba que el incidente estaba relacionado con extorsiones, un delito que ha registrado un preocupante aumento en la ciudad y su área metropolitana en los últimos meses.
Sin embargo, Paola Amar, secretaria de Educación de Barranquilla, aclaró durante su intervención en las mañanas informativas de La Nueva 870 que las amenazas provinieron presuntamente de un estudiante que habría perdido el año escolar. Según explicó, los mensajes intimidatorios fueron realizados a través de redes sociales.
La funcionaria informó que actualmente se está investigando el caso. Las autoridades educativas planean dialogar con el estudiante señalado y sus padres para esclarecer si este fue realmente el autor de las amenazas, si hubo participación de terceros, o si se trata de un caso de suplantación.
Este hecho pone nuevamente en el centro del debate la seguridad y el manejo de conflictos en el entorno escolar, así como la necesidad de un acompañamiento integral para prevenir situaciones similares en el futuro.


