El médico toxicólogo Agustín Guerrero, quien ha seguido de cerca el caso de las personas fallecidas por intoxicación en Barranquilla, aseguró que los decesos no estarían relacionados con la ingesta de alimentos contaminados, sino con el consumo de licor adulterado.
Según explicó, en un principio existía la posibilidad de que las víctimas hubieran ingerido algún alimento en mal estado o contaminado con bacterias. Sin embargo, tras analizar la evolución clínica de los pacientes, los hallazgos no correspondían con un cuadro de intoxicación alimentaria.
“Cuando se trata de intoxicaciones por alimentos, lo que predomina son las manifestaciones gastrointestinales: náuseas, vómitos y diarreas intensas”, indicó el especialista. No obstante, en este caso, los pacientes presentaron síntomas distintos, relacionados con el sistema nervioso central y con alteraciones ácido-básicas severas.
Guerrero precisó que con varios de los afectados se confirmó el consumo del licor antes de presentar complicaciones de salud, lo que reforzó la sospecha clínica. “Si todos han tomado alcohol y presentan esas manifestaciones, entonces hablamos de intoxicación por metanol”, explicó. Este tipo de sustancia, conocida como alcohol de madera, no genera directamente los daños, sino a través de su biotransformación en el organismo.
El experto detalló que el metanol, una vez ingerido, se convierte en formaldehído y posteriormente en ácido fórmico, un compuesto altamente tóxico que puede causar estragos graves en el organismo. “Cuando el paciente no consulta a tiempo, pasadas 12 o 24 horas, la efectividad del antídoto —que es el alcohol etílico— se reduce considerablemente”, advirtió.
El toxicólogo también señaló que las prácticas de adulteración de licor en Colombia son diversas y van desde la mezcla de bebidas de distintas marcas hasta la adición de sustancias como colorantes, aromatizantes, alcohol antiséptico e incluso detergentes. Aunque algunas adulteraciones no generan daños de gran magnitud, cuando se trata de metanol, la consecuencia suele ser una intoxicación masiva con desenlace fatal.
Por ello, Guerrero concluyó que, aunque no se descarta que los afectados, en su mayoría habitantes de calle, hayan consumido alimentos en condiciones poco seguras, la evidencia clínica apunta de manera contundente al licor adulterado como la causa más probable de las muertes.


