Hace 100 años, los Carnavales se celebraron en los días 2, 3 y 4 de Marzo.
Solo tres días, como se estilaba en aquella época cuando el “invento del sábado de Carnaval”, aún no había aparecido en Barranquilla.
Así se ordenó mediante Decreto que fue enviado el 30 de Enero por el Alcalde de la Ciudad para su revisión, al godísimo carnavalero que ocupaba el cargo de Gobernador en los días de “los gobiernos de tinta azul”: Don Eparquio González.
“Es el mismo Decreto de todos los años. Desde el 1° de febrero en adelante se permitirán las diversiones: los martes hasta las 12 pm y los jueves y sábados hasta las 2 am. En los tres días del carnaval- 2, 3 y 4 Marzo- serán permitidas permanentemente las diversiones. Se prohíbe usar disfraces que atenten contra la moral o que ofendan alguna jerarquía en la autoridad civil o religiosa; se prohíbe el uso de anilinas; las danzas deben prestar una fianza. Las placas de los disfraces valen a cincuenta centavos cada una”.[1]
Un Decreto que será dado a conocer por Bando, es decir: de manera oral por parte del Alcalde usando los recursos de la época, sin que fuera necesario publicarlo en forma impresa.
Nunca fue El Bando, un acto del Rey, del Presidente o de la Reina del Carnaval. Mucho menos una retahíla de “versos salados y urticantes” como los que pusieron a circular en forma de “sueltos”, por primera vez en 1882, el Rey Don José I, dirigente Conservero a quien conocían como José De La Rosa- “El Pobre”- y su Virrey, el Médico y General Liberal- Manuel Benavidez Zárate- por el color de su tez apodado, indistintamente, “Zapote” o “El Pollo Negro”-.
Ese ejercicio sartorial de versos es un antecedente de las actuales “Letanías” que, por su contenido, resultan incómodos para los titulares del poder.
Tanto que, en algunos años fueron prohibidos mediante restricciones a la libertad de imprenta[2].
En caso tal, ayer y hoy, la gente se las ingenia para contarlos y cantarlos.
En estos años, también vamos a encontrar “Juegos Florales” alrededor de la figura de la Reina del Carnaval. Políticos y poetas fueron cultores de este arte en Barranquilla.
¿En qué momento se unieron estas tres tradiciones, para dar origen al formato que hoy conocemos como “La Lectura del Bando”?
Doctores tiene la Santa Madre Iglesia para que lo digan
En el 2024, se cumplen 100 años de la partida del joven, bachiller y carnavalero, Evaristo Sourdís Juliao rumbo a Bogotá, en medio de un río Magdalena casi seco, al punto de que, a finales del mes de enero, había 16 barcos varados en su lecho.
Haber quedado encallado su vapor a finales del mes de enero en cercanías de Magangué, le hizo perder el cupo que tenía gestionado para él su tío el General Liberal Efraín H Juliao Tatis en la Universidad del Rosario.
Esa circunstancia lo llevó a estudiar, primero en la Universidad Libre y, en el año siguiente, en la del Externado de Colombia.
Allí llegó a participar en la coordinación del Carnaval Estudiantil de Bogotá, en representación de ese claustro en 1925.
En dicho evento de medio año, se escenificaba un ritual de cierre de la fiesta, llamado: ” La muerte de Pericles Carnaval“.
“(…) se convertía en un acontecimiento que hacía llorar a toda Bogotá. Los estudiantes iban de plañideras, con mantillas negras, llorando a grito herido. A Pericles se le sacaba de la casa del estudiante, se paseaba por la Plaza de Bolívar y se conducía cerca del Cementerio Central donde se quemaba en una inmensa hoguera”[3]
Lo acontecido en el año de 1926, en la Plaza de Bolívar, con “el secuestro de Pericles Carnaval ” de manos de la Cofradía de “Los Pétalos Mustios“, conformada por estudiantes de la Universidad Nacional dirigidos por Carlos Lleras Restrepo, seguramente influyó en la formación del ritual de Cierre de ” El entierro de Joselito Carnaval” varios años después, cuando Sourdís ejercía su liderazgo en la fiesta barranquillera.
El 9 de febrero hará 100 años desde cuando se publicó la letra y la partitura de la que viene a ser, hasta ahora, la primera canción compuesta en honor de una Reina del Carnaval.
Tuvo la sugestiva intención de publicitar un vino tónico y reconstituyente, llamado “Rocío Turco“, del que se decía que “daba vida a los debilitados” como se predica de los actuales “potenciadores”.
Su autor, fue el farmaceuta A. Bruno Rousseau quien despachaba desde Sitionuevo.
“¡Te ponemos en alto
por tu gran virtud!
Pues levantas al muerto,
¡que viva la salud![4]
Esta pieza antecedió en un año a la que en 1925 compuso el Maestro Emirto de Lima en honor de la Reina Sara 1ª con la letra del poeta Fernando Baena bajo el título de “Narcisos Negros”.[5]
¿Habrá canciones más antiguas?
Doctores tiene la Santa Madre Iglesia para que las busquen
El mismo 9 de febrero del 2024 se cumplirán 100 años del estreno en Barranquilla de la Opereta “Las Golondrinas ” en el Teatro Cisneros.
En el Acto II de la obra, llamado “De la Pantomima”, se escenifica el entierro bufo de Pierrot ideado por los festejantes para burlar el cerco impuesto por Pantalone, padrastro de Colombina, para contrariar el amor entre los jóvenes amantes.
Del mismo modo que debió turbar las emociones de los barranquilleros la película “El entierro de Joselito”, que registraba el sepelio del torero “El Gallito” y que fue exhibida en la temporada de carnavales en 1923, este guion de la fingida muerte de Pierrot, de un entierro de burlas con viudas, amigos y llorosos arlequines dolientes, seguido por la resurrección del difunto, debió influir también en la formación del ritual del “El entierro de Joselito Carnaval“, casi dos décadas después.
¿En qué momento ocurrió esa mixtura?
Doctores tiene la Santa Madre Iglesia para que indaguen
El 10 de febrero se llegará al centenario de la apoteósica batalla campal, con heridos y presos incluidos, que se dio entre las Danzas de Negros de Kongo “El Perro Negro” y “El Garabato”.
El incidente se dio en horas de la noche del 10 de febrero mientras el Comandante del Ejército- General Vengoechea y el Comandante de la Policía Departamental- General Echeona-, asistían al teatro.
El escenario del combate a palos, piedras, pescozones y planazos fue la Calle del Sello Nacional, entre los Callejones del Rosario y el de María Estuardo[6], Barrio de Las Quintas, residencia de los “ricachones” de Barranquilla.
El 21 de febrero harán100 años de la renuncia de una Reina del Carnaval- Isabel Elvira Sojo-, por razones políticas.
La grave enfermedad y la agonía del General Benjamín Herrera en Bogotá precipitaron la decisión familiar dada la militancia política y la condición de Jefe del Partido Liberal del padre de la Reina del Carnaval, Doctor José María Sojo Cardona.
Por decisión de la Junta Directiva del Club ABC y la de Festejos, Isabel Elvira fue reemplazada por la Princesa Rebeca Donado, oriunda de Soledad quien se encargaría “del Reino y de las Damas de Honor de la Corte”[7].
En estos días del año 2024, en tiempos del carnaval, se cumplen 100 años del, hasta ahora, primer espectáculo travesti, documentado y escenificado en Barranquilla en temporada carnavalera, el día 21 de Febrero de 1924.
El artista argentino- Mirko- con su actuación transformista, erótica y sensual, “rindió tributo a la mujer” cantando en sus funciones tangos como “La Loca” y “Es mi Hombre” y cuplets como “Cocaína” o, recitando “Opio y Ajenjo” del inmortal Julio Flórez, hacerse a una ovación estruendosa”.[8]
Para las fechas de aquel carnaval de hace 100 años, el viernes previo al domingo del jolgorio, luego de varias semanas de sufrimiento y agonía, en su modesto apartamento en los altos del Café Windsor, el 28 de febrero murió el General Benjamín Herrera en la Ciudad de Bogotá.
Barranquilla “pestañeó, se sacudió con un Decreto en Honor al difunto” y siguió adelante con el festejo carnavalero.
[1] DIARIO DEL COMERCIO. Edición del 31 de enero de 1924. Barranquilla.
[2] EL PROMOTOR. Edición de Enero, ND, de 1885. Pág. ND y ND Agosto de 1885. Pág. ND
[3] CACUA PRADA, Antonio. “Germán Arciniegas, su vida contada por él mismo” ICELAC. Bogotá, 1990. Pág. 123. En GONZÁLEZ PÉREZ, Marcos. Óp. Cit. Págs. 105- 142
[4] DIARIO DEL COMERCIO. Ediciones del 9 de febrero de 1924. Pág.8 y del 20 de febrero de 1924. Pág.5
[5] DIARIO DEL COMERCIO. Edición de Febrero 16 de 1925. Barranquilla.” Carnaval de 1925. El baile de la Reina” (…) “Bien quisiéramos publicar la música del Maestro De Lima, pero la falta de espacio no nos permite llenar nuestros deseos. Afortunadamente, en edición especial fue publicada junto con los versos del poeta Baena y repartida entre los concurrentes”
[6] Hoy Calle 44 (Sello) entre Carreras 45 (Líbano) y 46 (Olaya Herrera)
[7] DIARIO DEL COMERCIO. Ediciones del 22 de febrero de 1924. Pág.4 y del 26 de febrero de 1924. Pág.4
[8] DIARIO DEL COMERCIO. Ediciones del 23 de febrero de 1924. Pág.4, del 26 de febrero de 1924. Pág.2, y del 28 de febrero de 1924. Pág.2



