En un partido marcado por la reciente eliminación de ambos equipos en la Copa Sudamericana, Junior de Barranquilla derrotó 2-1 a Millonarios en el Estadio Metropolitano. Mientras los tiburones venían de caer ante América de Cali, el conjunto embajador había quedado fuera a manos de Once Caldas, por lo que este encuentro representaba más un intento de redención que un paso firme en la temporada.
El equipo dirigido por César Farías, quien podría haber dirigido su último partido al frente del Junior, comenzó con ventaja desde el minuto 11 gracias a Guillermo Paiva. El delantero paraguayo aprovechó un error del arquero Álvaro Montero para abrir el marcador, en un blooper que dejó en evidencia la fragilidad defensiva de los bogotanos. Sin embargo, Millonarios igualó las acciones al minuto 26 con un penal convertido por Leonardo Castro, tras una falta inocente de Jefferson Moreno que, pese a la revisión del VAR, generó polémica entre los hinchas rojiblancos.
A lo largo del partido, Junior dominó pero volvió a evidenciar su falta de definición. Jugadores como Carlos Bacca, Guillermo Paiva y José Enamorado desperdiciaron varias oportunidades que pudieron sentenciar el encuentro mucho antes. Con el ingreso de Teófilo Gutiérrez, Déiber Caicedo, “Titi” Rodríguez y Jordan Barrera en el segundo tiempo, el equipo barranquillero buscó más profundidad, pero solo logró el gol del triunfo al minuto 89, nuevamente desde el punto penal. “Titi” Rodríguez fue el encargado de convertir el 2-1 definitivo, en otra jugada que generó debate.
A pesar de la victoria, Junior sigue dejando dudas y descontento en su hinchada por el pobre nivel de juego exhibido en los últimos encuentros. Ahora, el foco está en la continuidad de César Farías, cuya permanencia en el banquillo tiburón podría definirse en las próximas horas.


