Este miércoles 9 de julio se estrena en cines Superman, la esperada película dirigida por James Gunn, que no solo trae de regreso al icónico superhéroe, sino que marca oficialmente el reinicio del nuevo universo cinematográfico de DC. Con un nuevo actor en el papel de Clark Kent y una historia renovada, esta cinta es mucho más que otra versión del Hombre de Acero: es el punto de partida de una ambiciosa etapa que busca reconectar con el público y competir de frente con otras franquicias exitosas como Marvel.
La presión sobre la película es alta. Tras años de altibajos en la taquilla y una identidad poco clara en sus producciones, DC Studios apuesta todo por este nuevo comienzo. Por eso, Superman no puede permitirse un tropiezo. Su éxito en taquilla y la acogida que tenga entre los fanáticos y la crítica serán determinantes para el rumbo que tomarán las próximas entregas del renovado universo DC.
James Gunn, quien también lideró el éxito de Guardianes de la Galaxia en Marvel, asume la dirección con la promesa de darle al personaje un enfoque más humano, cercano y esperanzador. Se trata de un Superman que busca reencontrarse con sus raíces y volver a representar ese símbolo de esperanza que lo convirtió en uno de los superhéroes más queridos del cine y los cómics.
Los estudios tienen claro que esta película no es simplemente una historia de acción. Es el cimiento de todo un nuevo universo, donde también aparecerán personajes como Batman, Supergirl, Linterna Verde y muchos más en el futuro. Por eso, tanto Warner Bros. como los seguidores están atentos a cómo será recibida por la audiencia global.
Superman llega con la enorme responsabilidad de revivir la confianza en DC y dar el primer paso firme en esta nueva etapa. Hoy no solo se estrena una película: se pone a prueba toda una estrategia que podría definir el futuro del cine de superhéroes.


