Este 17 de julio se estrenó a nivel mundial la nueva entrega de Sé lo que hicieron el verano pasado, una película que marca el regreso de una de las franquicias de terror juvenil más emblemáticas de los años 90. Lejos de ser un reinicio, la cinta se plantea como una continuación directa de las dos primeras entregas originales.
La trama presenta a un grupo de jóvenes —interpretados por Madelyn Cline, Chase Sui Wonders, Jonah Hauer-King, Tyriq Withers y Sarah Pidgeon— que comparten un secreto oscuro vinculado a un trágico accidente. Pero lo que parecía enterrado vuelve a cobrar vida cuando un asesino con garfio comienza a acecharlos, repitiendo el patrón mortal que años atrás aterrorizó a otros adolescentes. Para intentar sobrevivir, los nuevos protagonistas recurren a la ayuda de dos figuras legendarias: Julie James y Ray Bronson, interpretados nuevamente por Jennifer Love Hewitt y Freddie Prinze Jr.
La película, dirigida por Jennifer Kaytin Robinson, quien también participó en el guion junto a Sam Lansky, logra combinar la nostalgia noventera con una narrativa fresca que conecta con las nuevas generaciones. Aunque el tono y la atmósfera rinden homenaje al slasher clásico, los personajes de esta entrega enfrentan conflictos modernos como la presión social, las redes y los traumas emocionales.
Jennifer Love Hewitt, en una reciente entrevista, confesó que volver a encarnar a Julie fue un reto emocional. “Me sentí nerviosa durante dos días, pero en cuanto vi a Freddie fue como si nunca nos hubiéramos ido”, dijo la actriz sobre su reencuentro con su compañero de elenco. Por su parte, Prinze Jr. afirmó sentirse agradecido de tener la oportunidad de cerrar el ciclo de una historia que marcó a toda una generación.
La franquicia original debutó en 1997 y recaudó más de 125 millones de dólares, consolidándose como uno de los íconos del cine de terror adolescente. Hoy, casi tres décadas después, la nueva entrega busca revivir ese legado con sangre fresca, giros inesperados y un asesino que sigue sin perdonar.


