El Junior de Barranquilla desperdició una oportunidad clave para mantenerse en la pelea por el liderato de la Liga y seguir en la disputa por lograr el punto invisible de cara a los cuadrangulares. En el estadio Metropolitano, el conjunto rojiblanco perdió 1-2 frente a Independiente Santa Fe, un equipo que llegaba con un rendimiento irregular y que, sin embargo, logró llevarse tres puntos valiosos de una plaza que hace tiempo dejó de ser intimidante.
El equipo dirigido por Alfredo Arias parecía encaminar el compromiso tras un buen inicio. Yimmi Chará abrió el marcador con un cabezazo luego de aprovechar un rebote en el área cardenal. El gol tempranero hacía presagiar una noche tranquila para los tiburones, que dominaron buena parte del juego y generaron constantes aproximaciones sobre el arco rival.
Pero el guion cambió drásticamente. Una serie de rebotes absurdos dentro del área barranquillera terminó con una volea magistral de Hugo Rodallega, que puso el empate para Santa Fe. La jugada dejó en evidencia los errores defensivos del Junior, con José Cuenú y Javier Báez —la pareja de centrales elegida por Arias— descoordinados en la marca.
El golpe final llegó en los minutos de descuento. En un contraataque letal, Santa Fe aprovechó el desconcierto del fondo rojiblanco, que quedó mal parado y en inferioridad numérica. Cuatro jugadores del conjunto bogotano enfrentaron a un solo defensor tiburón, y Harold Mosquera definió con categoría para sellar la remontada visitante.
Junior, pese a controlar amplios pasajes del partido, volvió a caer víctima de sus propios errores. Perdió por dos jugadas aisladas más producto de la desconcentración que del mérito rival, lo que alimenta la frustración de una hinchada que ve cómo el equipo se complica solo.
El conjunto barranquillero repite así una tendencia preocupante: “revivir” a los equipos grandes en crisis. Ya lo había hecho con Millonarios, al que cayó 3-0 en El Campín cuando los capitalinos estaban en los últimos lugares de la tabla. Con América y Tolima tampoco ha podido sumar victorias —perdió 1-0 con los pijaos en el Metropolitano—, y ahora vuelve a ceder puntos ante otro histórico del fútbol colombiano.
A falta de tres fechas para el final de la fase regular, Junior aún tiene por delante un duelo ante Atlético Nacional, otro examen ante un rival grande. De momento, el conjunto tiburón se mantiene fuerte ante los equipos de menor nivel, pero sigue en deuda cuando debe demostrar jerarquía frente a los pesos pesados del torneo.


