El cine de terror está viviendo una nueva generación de directores y muchos de ellos vienen de un lugar inesperado: YouTube. Lo que antes eran cortometrajes caseros, videos “found footage” o series independientes subidas a internet, hoy se están convirtiendo en películas estrenadas en salas de cine y producidas por grandes estudios. La tendencia volvió a tomar fuerza esta semana con el estreno de Backrooms, dirigida por Kane Parsons, un creador de contenido de apenas 20 años que pasó de hacer videos virales en su computador a dirigir una película para A24.
Parsons, conocido en internet como “Kane Pixels”, se hizo famoso en 2022 gracias a sus videos inspirados en los “Backrooms”, esos espacios infinitos y amarillos que se volvieron una leyenda de internet. El joven realizaba prácticamente todo solo: animación, edición, efectos y música. Su estilo llamó tanto la atención que A24 decidió llevar la historia al cine. En entrevistas recientes, el director explicó que quería mantener la sensación incómoda y misteriosa de sus videos originales, pero con un enfoque más psicológico y humano.
Algo parecido sucede con Obsession, otra producción de terror que ha dado de qué hablar en redes sociales. Su director, Curry Barker, también comenzó haciendo contenido en YouTube y cortos independientes de terror antes de dar el salto al cine profesional. Barker se volvió conocido por crear historias tensas y visualmente inquietantes con presupuestos bajos, aprovechando el estilo cercano y realista que domina en plataformas digitales. Su llegada al cine confirma que los estudios están mirando cada vez más hacia internet en busca de nuevos talentos.
Antes de ellos, los hermanos australianos Danny y Michael Philippou ya habían demostrado que esta fórmula podía funcionar. Los creadores del popular canal de YouTube RackaRacka sorprendieron en 2023 con Talk to Me, una de las películas de terror más exitosas y comentadas de los últimos años. Ahora repiten la apuesta con Bring Her Back, producción de A24 que continúa explorando el horror psicológico y sobrenatural. Los Philippou, que hoy rondan los 30 años, siempre han dicho que querían hacer películas intensas, físicas y emocionales, algo que ya experimentaban desde sus videos virales llenos de efectos prácticos y escenas extremas.
Otro caso reciente es el de Tzumi, película independiente de 2024 que también nació de un director formado en YouTube y las plataformas digitales. Aunque tuvo un estreno mucho más pequeño, llamó la atención por su estilo visual experimental y por demostrar cómo los nuevos realizadores usan el lenguaje de internet para construir terror: cámaras en mano, edición rápida, sensación de realidad y una conexión directa con las comunidades online.
La diferencia de esta nueva generación está en la manera de entender el miedo. Muchos de estos directores crecieron consumiendo creepypastas, videojuegos, foros y videos virales, por lo que su terror no depende tanto de monstruos tradicionales sino de atmósferas incómodas, espacios vacíos y ansiedad psicológica. Backrooms, por ejemplo, nació de un meme de internet y terminó convirtiéndose en una película de estudio con actores reconocidos como Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve.
Lo que antes parecía imposible hoy es una realidad: varios de los nuevos nombres más comentados del terror vienen de YouTube. Kane Parsons dirigió su primera gran película a los 20 años; los hermanos Philippou pasaron de grabar videos virales a trabajar con A24; y otros jóvenes realizadores siguen el mismo camino. El terror encontró en internet una cantera de nuevas ideas y, por ahora, parece que Hollywood está dispuesto a seguir apostando por ellos.


