El mandato y dignidad que reciben con base en ese triunfo electoral, convierten a Abelardo y a José Manuel en Presidente y Vicepresidente de todos los colombianos.
Ojalá más temprano que tarde, el nuevo Presidente y Vicepresidente trasciendan el mensaje circunscrito y exclusivo para a una “manada” parcial del país y empiecen a dirigirse, a convocar y a promover el diálogo social con todo el pueblo colombiano, en sus distintas manifestaciones de diversidad económica, social, política, regional y cultural.
La sostenibilidad política en el corto, mediano y largo plazo del triunfo electoral alcanzado por el nuevo Presidente y nuevo Vicepresidente de Colombia, pasa por garantizar una ética y una estética de comunicación social y política edificante, convocante e incluyente, que permita a Colombia avanzar hacia una comunidad de propósito como país y hacia una comunión de sentido como nación.
Hay otro amplio sector de la sociedad colombiana que se manifestó en estas elecciones, que tiene derechos como colombianos y también les corresponde asumir el ineludible imperativo ético y estético de honrar la democracia en sus procedimientos y en sus prácticas cotidianas.
Colombia, más allá de manadas de tigres y de jaguares, es una comunidad política plural de personas que anhelan y merecen la convivencia sostenible, seguridad, transparencia y diversas oportunidades para el desarrollo integral como ciudadanos, empresarios y trabajadores.
Colombia merece MÁS Y MEJOR DEMOCRACIA.
Alfredo Sarmiento.
Junio 21 de 2026.


