En una final de infarto, llena de emociones, goles y polémicas, el FC Barcelona se consagró campeón de la Copa del Rey al vencer 3-2 al Real Madrid en un partido que quedará para la historia. A pesar de llegar como favorito por sus actuaciones recientes ante el conjunto merengue, el cuadro dirigido por Hansi Flick tuvo que luchar hasta el final para levantar el trofeo.
El antecedente inmediato, con victorias contundentes del Barça (4-0 en el Santiago Bernabéu por Liga y 5-2 en la final de la Supercopa), hacía pensar en una posible superioridad azulgrana. Y así parecía confirmarse en el primer tiempo, cuando Pedri González abrió el marcador al minuto 28 tras una asistencia precisa de Lamine Yamal. El Barcelona dominó ampliamente durante la primera mitad, neutralizando cualquier intento de reacción madridista.
Sin embargo, el segundo tiempo presentó una historia completamente diferente. El ingreso de Kylian Mbappé, junto al gran nivel mostrado por Vinicius Jr. y las incorporaciones de Arda Güler y Luka Modric, revitalizaron al Real Madrid, que tomó el control del juego. El empate llegó al minuto 70 con un espectacular tiro libre de Mbappé que dejó sin opciones a Szczęsny.
La remontada parecía consumarse cuando Aurélien Tchouaméni, con un certero cabezazo al 77’, puso el 2-1 para los de Carlo Ancelotti. Todo apuntaba a que el Madrid, fiel a su tradición de remontadas, se llevaría el título. Pero el Barcelona respondió con carácter: Ferran Torres, tras una nueva asistencia de Lamíne Yamal, eludió a Thibaut Courtois y definió con calidad para igualar el marcador a seis minutos del final.
Con el empate 2-2, el partido se fue a la prórroga, donde históricamente el Real Madrid ha sabido imponerse. Pero esta vez el destino fue distinto. En un tiempo extra muy disputado, el Barcelona apostó por evitar la definición desde el punto penal y encontró su premio a cinco minutos del final, cuando Jules Koundé sacó un potente remate de media distancia que se convirtió en el 3-2 definitivo.
La final no estuvo exenta de polémicas. Lucas Vázquez y Antonio Rüdiger fueron expulsados, pese a no estar en cancha, debido a airadas protestas contra el árbitro central, lo que terminó de calentar un partido ya de por sí cargado de tensión.
Con esta victoria, el Barcelona suma un nuevo título a sus vitrinas y mantiene viva su ilusión de conseguir el triplete esta temporada. Líder en LaLiga, por encima del Real Madrid, y clasificado a las semifinales de la Champions League, donde enfrentará al Inter de Milán, el equipo culé vive uno de sus momentos más dulces bajo el mando de Flick.


