Lo que debía ser una fiesta terminó en frustración. Junior de Barranquilla cayó 2-1 ante Envigado en el Estadio Metropolitano, en un partido marcado por el esperado regreso de Teófilo Gutiérrez con la camiseta rojiblanca. Sin embargo, la vuelta del ídolo no fue suficiente para cambiar el rumbo de un equipo que sigue mostrando falencias en todas sus líneas.
El equipo dirigido por César Farías tuvo un arranque prometedor. Apenas al minuto 2, Carlos Bacca abrió el marcador con un cabezazo certero tras una gran jugada colectiva entre Brayam Castrillón y Yimmi Chará. El gol ilusionó a los hinchas, que esperaban un desempeño arrollador del equipo tiburón.
Pero la alegría duró poco. Apenas cuatro minutos después, Brayan Garcés aprovechó una desatención defensiva, con un flojo despeje de Cuenu, y sacó un potente remate de media distancia que dejó sin opciones a Santiago Mele. El empate de Envigado desdibujó por completo a Junior, que nunca encontró la manera de retomar el control del partido.
Envigado jugó con inteligencia y se adueñó del ritmo del juego. Junior, sin ideas y sin reacción, se vio superado en cada sector del campo. Al minuto 36, Steven Cuervo marcó el segundo gol para el equipo antioqueño, hundiendo aún más a un Junior sin respuestas.
En el segundo tiempo, el ingreso de Teófilo Gutiérrez le dio algo de ánimo al equipo y a la hinchada, pero no fue suficiente para cambiar la historia. Junior siguió siendo un equipo errático y sin claridad ofensiva, mientras los visitantes supieron administrar la ventaja hasta el pitazo final.
Ahora, el conjunto rojiblanco tendrá que buscar la redención en su próximo partido contra Atlético Bucaramanga, el sábado 1 de marzo a las 3 de la tarde.


