El Junior de Barranquilla regresó al triunfo este sábado en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, al imponerse 2-1 sobre Fortaleza en la fecha 19 de la Liga Colombiana. El equipo dirigido por César Farías alineó nuevamente a su nómina estelar y encontró en los goles de Carlos Bacca y Didier Moreno la victoria que necesitaba con urgencia para recuperar la confianza y escalar en la tabla de posiciones.
Tras tres partidos sin ganar, incluido el más reciente tropiezo ante Santa Fe en Bogotá con una nómina alterna, el ‘Tiburón’ volvió a contar con sus referentes en cancha. Santiago Mele en el arco, Jimmy Chará, Didier Moreno y el juvenil Jordan Barrera en el mediocampo, además de una delantera de lujo con Teófilo Gutiérrez y Carlos Bacca al frente.
Justamente Barrera fue clave en la apertura del marcador, al provocar una falta en el área que terminó en penalti. Bacca, con la jerarquía que lo caracteriza, transformó el cobro en gol al minuto 25 y lo celebró de forma emotiva con su hijo, quien fungía como recogepelotas en el Metropolitano. Fue el tanto número 345 en la carrera del goleador porteño.
A pesar de irse en ventaja, Junior no lograba imponer dominio total sobre el juego, y Fortaleza comenzó a inquietar. Su insistencia encontró premio al minuto 54, cuando un balón dividido y una desconcentración en la zaga rojiblanca permitieron que Aristizábal empujara el empate.
El gol encendió las alarmas, pero también sirvió de impulso para el local, que con el ingreso de José Enamorado ganó frescura en ataque. Al minuto 74, una jugada colectiva entre Teófilo y Enamorado terminó con un centro preciso para que Didier Moreno, llegando desde atrás, conectara de cabeza el 2-1 definitivo que desató la euforia en las tribunas.
Con este resultado, Junior llegó a 34 puntos y se ubicó en la segunda posición del campeonato, escoltando a Atlético Nacional, líder con 35 unidades. Precisamente, el equipo antioqueño será su próximo rival en la fecha 20, en un duelo clave que se disputará en el Atanasio Girardot el domingo 25 de mayo.
El ‘Tiburón’ volvió a morder, y lo hizo justo a tiempo para llegar con envión anímico al cierre del todos contra todos, con la clasificación prácticamente asegurada y la ilusión intacta.


