En medio de las crecientes tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos, el presidente Gustavo Petro volvió a lanzar fuertes declaraciones contra el gobierno norteamericano, enfocando nuevamente su crítica en el icónico monumento de la Estatua de la Libertad.
Durante su intervención en la reciente cumbre de ministros de Energía de la CELAC, el mandatario colombiano retomó su discurso contra las políticas migratorias impulsadas por el expresidente Donald Trump y cuestionó lo que considera contradicciones entre los símbolos de libertad y las acciones políticas de la potencia mundial.
“Donde la migración ya no sería necesaria, ni sus cárceles, ni sus látigos, ni sus cadenas, ni sus esposas, porque por ahí solo regresan a la vieja esclavitud, y América enseñó a todo el mundo, pero no a Norteamérica, sino toda la América, el valor de la libertad”, expresó Petro. A lo que agregó entre risas: “Eso hay una estatua en Nueva York que yo me pienso traer para Cartagena, si me permiten”.
El comentario fue seguido por otra afirmación cargada de simbolismo: “Si nos dejan, o si no, hacemos una, una belleza latinoamericana”, dijo el presidente mientras compartía la escena con su jefe de gabinete, Alfredo Saade. Además, exaltó las luchas históricas por la libertad en América Latina, haciendo referencia a San Basilio de Palenque: “Los que sí lucharon por la libertad fueron los negros que fundaron el primer territorio libre de América”.
Estas nuevas declaraciones se suman a las ya controvertidas afirmaciones realizadas el pasado 15 de julio durante una alocución nacional, donde Petro expresó: “¡Pongámonos de acuerdo en lo que toca, democracia y libertad. Si no, esa estatua de Nueva York hay que trasladarla a Cartagena!”. En esa ocasión, también criticó duramente la visión racial de algunos sectores en Estados Unidos, afirmando: “Entonces creen que somos inferiores y se creen que por ser de piel blanca son una raza superior, eso se lo cree solo Hitler”.
Todo esto ocurre en un contexto de tensión creciente entre Washington y Bogotá, marcado por un proyecto que se debate actualmente en el Congreso de EE. UU., el cual contempla reducir en un 50 % los recursos destinados a Colombia. Entre los motivos estarían decisiones recientes del gobierno colombiano y el supuesto incumplimiento de compromisos que generan preocupación en la comunidad internacional.


